Antes de dibujar y pintar nuestras ilustraciones es necesario hacer un estudio a fondo de nuestros personajes para que todo funcione con mayor organización y fluidez.
El boceto es aquel dibujo que hacemos previamente para tantear cómo será nuestra obra final. No es, como puedan pensar algunas personas, una pérdida de tiempo...yo lo describiría como una de las partes más importantes del proceso creativo.
Es, a partir del boceto, donde empezamos a dar forma a nuestras ideas y a crear nuestros personajes.
Incluso, en muchas ocasiones, no está de más modelar el personaje en 3D (ya sea en arcilla, plastelina o pasta de modelar) para entender mejor cómo funciona el volumen y cómo actúan las luces y sombras sobre él.
Un personaje debe desprender sensaciones, reírse, llorar, enfadarse, gritar, ser tierno, dulce, estar avergonzado, triste, contento, asombrado,...es decir...estar vivo.
Siempre va bien tener a mano una serie de bocetos de expresiones faciales que nos facilitarán en gran medida nuestro trabajo y que harán de nuestro personaje una “personita viviente y creíble”
Aquí os dejo una recopilación de los estudios faciales de diferentes personajes y autores:






















































